Misiones avanza en la cría de gusanos de seda y la producción de hilos con ese material. En este caso, la contribución de plantines de mora resulta fundamental para la actividad que tiene buen rendimiento en el mercardo nacional.

La sericultura es la actividad de criar gusanos que producen capullos, y a partir de ello, obtener seda para fines textiles. En Misiones la actividad se desarrolla en medio de cuidados orgánicos y de protección del ambiente como premisa. En ese sentido, la Biofábrica Misiones contribuye enormemente para la producción con la contribución de plantines de mora, ideales para el crecimiento de estos seres.

Por su parte, la diputada provincial y fundadora de Sedas MisionerasSara Carolina Butvilofsky explicó que la sericultura es una actividad lenta y no tendrá una explosión como otras, aunque al ser lenta es más segura. “De todos modos hay que apropiarse culturalmente del cuidado del animal con una chacra orgánica”, indicó, en diálogo con canal12misiones.com.

En la misma línea, la legisladora elogió los plantines de mora, facilitados por la Biofábrica. “Nos dieron una mano tremenda, porque es el alimento del gusano de seda y se planta exactamente igual que los cultivos de yerba mate. Se necesitan 2 o 3 hectáreas para obtener una producción interesante”, precisó.

Además, reveló que los plantines tienen un sistema de enraizamiento acelerado y que fueron entregados a productores de San Vicente y Eldorado “ya que creemos que tendrán los cuidados orgánicos necesarios. El proceso se aceleró en un año y medio, lo cual es un montón”, aseguró.

Con respecto al mercado, la diputada comparó las ventajas de operar momentáneamente con compradores del país. “A nivel internacional los que determinan el precio de la seda son China e India, hoy ellos pagan 20 dólares por kilogramo de capullo, y el mercado nacional paga 30 dólares, lo cual es mucho más rentable para los productores. En Argentina hay falta de seda y con ello garantizamos trazabilidad desde el origen”, señaló.

La posibilidad de contar con un laboratorio

Sara Carolina Butvilofsky, más allá de deslizar que el mercado local es rentable, también piensa en las posibilidades de brindar insumos al mercado exterior, de la mano de infraestructura y nuevos puestos de trabajo. “Lo que nosotros podemos exportar es el material genético, para ello estamos construyendo un laboratorio. Nuestra idea es con ello, poder exportar los telainos a Turquía“, indicó.

Cabe mencionar que los telainos hacen referencia a la medida de producción en la sericultura. “Turquía es un gran mercado comprador y se quedó sin su productor que es Paraguay”, afirmó.

Por último Butvilofsky señaló el destino que tendrán los insumos que producirán en el laboratorio. “Queremos producir material genético para misioneros, otros productores del país y de exportación. A nuestros productores los venderemos a muy bajo precio”, concluyó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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