
Misiones registra el día más frío del año este martes 28 de abril. Las temperaturas mínimas descendieron hasta los 6°C en varias localidades, y las heladas matinales cubrieron el paisaje. El cielo despejado predomina en toda la provincia, enmarcando una jornada con condiciones netamente otoñales.
La ausencia de nubosidad y la baja humedad contribuyeron a una sensación térmica de frío intenso, especialmente durante la madrugada. Este escenario, característico del otoño en la región, provocó heladas matinales en zonas rurales y en el interior de la provincia, un fenómeno que se anticipó para esta época del año. Los especialistas meteorológicos pronostican que estas condiciones se mantendrán durante los próximos días. Esperan mañanas frías y tardes con temperaturas más agradables, aunque no superarán los 20°C en la mayoría del territorio misionero. La amplitud térmica será una constante, con diferencias significativas entre las mínimas de la madrugada y las máximas del mediodía.
Para los agricultores misioneros, la presencia de heladas tempranas representa un factor clave en la planificación de sus cultivos. Si bien el frío contribuye a ciertos procesos agrícolas, también exige precauciones para proteger plantaciones sensibles a las bajas temperaturas. La población, por su parte, debió adaptar sus rutinas. El uso de calefacción y vestimenta de abrigo se volvió indispensable para afrontar el descenso térmico, sobre todo en las primeras horas del día y al caer la tarde. Las autoridades sanitarias recomiendan extremar los cuidados en niños y adultos mayores frente a las enfermedades respiratorias estacionales.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indicó que la masa de aire frío, de origen polar, comenzó a ingresar al país el fin de semana pasado y se afianzó en la región noreste, lo que explica este notable descenso. Además, estiman que la estabilidad atmosférica prevalecerá, así el cielo permanecerá despejado o con escasa nubosidad en los próximos días, lo que permitirá que las temperaturas sigan bajas por las noches y madrugadas.
