
Cervecería Quilmes decidió un nuevo recorte de personal de su planta de Zárate, que había inaugurado en 2020 con una inversión multimillonaria. La apuesta apuntaba a fabricar en el país la famosa cerveza mexicana Corona. En aquel momento fueron más de 5 mil millones de pesos.
Ahora, a 5 años y después de sucesivos recortes en los últimos meses, la empresa abrió un proceso de retiros voluntarios. El objetivo es reducir a un tercio lo que supo ser la nómina de personal, debido a los efectos de la crisis económica nacional.
Hace cuatro años, la planta contaba con 260 operarios. Actualmente, cuenta con 140 y el acuerdo que la empresa alcanzó con el gremio de los cerveceros contempla sumar 60 retiros voluntarios. Es decir, pasará de los 260 iniciales a poco más de 80, en lo que representa una caída general brutal.
Desde el sindicato señalaron que el acuerdo de retiros voluntarios se dio ante la posibilidad de freno de la producción y cierre de la planta. El referente del sindicato cervecero en esa planta, Horacio Romero denunció una importación “indiscriminada”. A lo que sumó, “una baja importante del consumo de cerveza”, como los factores centrales de la crisis del sector.

Así, de los tres turnos con los que operaba esta planta, solo se mantendrá activo uno, con la línea de producción de vidrio no retornable. “La idea es mantener el envasado de cerveza con una dotación más acotada”, admitió Romero a medios locales.
