La artesana oriunda de Puerto Iguazú organizó un sorteo con premios creados por ella para costear los gastos de su tratamiento contra el cáncer de mama. Con valentía y entusiasmo enfrenta el día a día

De un momento a otro, la vida de Valdina Passaro dio un giro completo. Pero lejos de aferrarse a la tristeza o reclamar lo que le tocó vivir, decidió -como siempre- hacerle frente al ahora y seguir adelante con optimismo y, sobre todo, valentía.

Oriunda de Iguazú, la artesana de 57 años, tiene en la ciudad de las Cataratas su taller de arte. Allí realizaba mosaiquismo, pintura, reciclaje y más. Pero hace casi un año debió dejar su taller y su ciudad para instalarse en Posadas y empezar su vida desde cero puesto que, desde hace un tiempo, atraviesa una particular situación; Valdina fue diagnosticada con cáncer de mama y desde noviembre del año pasado se instaló en en la capital misionera para poder llevar adelante su tratamiento oncológico y priorizar su salud.

Dejó su casa y su taller en la ciudad de las Cataratas pero trajo consigo todas sus habilidades y, a ello sumó también la confección de delantales, almohadones, manteles individuales y otros productos con el emprendimiento ‘Dragones en tu cocina’, que comenzó hace poco tiempo, ya instalada en Posadas.

Lejos de “acostarme y llorar en una cama, algo que no pienso hacer” -asegura- la mujer le hace frente a lo que le toca vivir con una enorme y contagiosa sonrisa, además de optimismo y mucho valor.

“No voy a decir que no hay días difíciles, porque este tratamiento es muy duro, muy duro- repitió-. Tengo que estar recordándome todo el tiempo lo bueno que tengo y que me pasa, para no dejarme llevar por la desazón”, destacó en diálogo con El Territorio. Al tiempo que agregó que “agradecer cada momento por el trabajo, por la comida, por tener una cama limpia, por poder pagarme el remis hasta el hospital, por contar con gente que me ayuda y acompaña, por tener agua caliente, por todo lo que tengo o me pasa”, la ayuda a sobrellevar la situación y ver lo bueno de todo lo que vive.

Por esa razón, ahora lanzó un sorteo solidario para poder costear los gastos que conllevan su tratamiento. Es que, pese a que el tratamiento lo lleva a cabo en el sector oncológico del Hospital Madariaga -y es gratuito-, Valdina debe costear costos de alquiler del departamente en el que reside actualmente, así como también cubrir los gastos del acompañante que va junto a ella todos los martes de quimioterapia, y los gastos del día a día (comida, urgencias, traslado, entre otros).

Por el momento, le restan tres meses de tratamiento contra el cáncer. A eso, se suma una cirugía en el pecho izquierdo a la que deberá someterse posteriormente a la quimio y otra operación de la vista, ya que también padece de cataratas. “Cuando me opere los ojos, no voy a poder hacer mi trabajo durante varios días porque tendré que hacer reposo y además estaré sin ver. Por eso lancé el sorteo, para prepararme para todo ese tiempo”, explicó.
La rifa tiene un valor de 300 pesos y todos los premios que se sortearán el próximo 16 de octubre fueron hechos por la artesana. En total, son seis productos: un espejo de pie de 1.60 metros por 0,60 metros, con marco patinado; un espejo de pared con marco mosaiqueado; dos colgadores de llaves y/o barbijos; un delantal de cocina; y dos almohadones.
Los números del sorteo se pueden adquirir a través del teléfono 3757-452700 (número de Passaro) o desde las redes sociales de facebook o Instagram (@ValdinaPassaro). Podrán abonarse en efectivo o bien, pagando a través de Mercado Pago o con número de cuenta bancaria (cbu).

Vivir el día a día
Actualmente, la artesana vende sus productos a través de las redes sociales. Así llegó a enviar pedidos a distintas partes del país, como Bahía Blanca o La Plata, así como también a otras partes del mundo como México y Estados Unidos. Además, sus trabajos también se exhiben en la tienda ‘Todo resuelto’ del centro posadeño.

Además de vender sus confecciones realiza actividades solidarias “porque recibo tanta ayuda y tanto apoyo de la gente que siento también que tengo que devolver todo ese amor, esa ayuda”, se excusó. Con esa premisa, Valdina lleva adelante talleres y jornadas especiales de pintura, mosaiquismo o reciclaje en merenderos, organizaciones y barrios del interior de la provincia, para grandes y chicos.

Todavía le restan tres meses de tratamiento “por el momento”, señala, destacando que no quiere hacer muchos planes a futuro puesto que “para mayo o junio (de este año) pensaba que volvería a Iguazú, pero no pude hacerlo y eso me dejó muy triste. Así que ahora, lo único que puedo decir es que el próximo martes tengo una quimio y que para ese día necesito plata porque tengo que llevar un acompañante -porque tengo miedo de estar sola- y también le tengo que pagar a esa señora que va a estar conmigo. Vivo el día, lo aprendí”.

Así, los días transcurren como una montaña rusa de emociones. “Hay días en los que lloro muchísimo. Todos los martes (de quimioterapia) es el mismo circo. Me desparramo llorando y el personal de salud me contiene y acompaña”, expresó resaltando que hay días muy difíciles.
En tanto, otras veces, pensar en positivo y enfocarse en ello la ayuda a seguir adelante y encarar con entusiasmo los días venideros: “Hago lo que sé, que es trabajar. Los que me conocen saben que le meto ficha y listo. Siempre voy para adelante, con fuerza. Creo que de eso se trata. Quiero seguir viviendo y disfrutando, tengo que seguir adelante”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente El Territorio