Alrededor de 11.690 juguetes incautados por la AFIP en el 2017 serán incinerados en la localidad misionera de Puerto Rico. Esto generó polémica en torno a la posibilidad de que se donaran los juguetes en lugar de proceder a quemarlos. Alejandro Gallandat, juez a cargo del Juzgado Federal de Oberá, explicó que esta decisión se tomó debido a que los juguetes presentaban una composición química peligrosa para la salud de los niños. 

Juguetes incautados y destruidos en Misiones

En esta causa están implicadas 4 personas y se trata de un incautamiento de una carga de juguetes realizada en el año 2017 en Corpus. Según explicó Gallandat las cajas se encontraban guardadas en la comisaría de esa localidad y, debido al peligro que representaba su composición química, se procedió a tomar la decisión de incinerarlas en la localidad de Puerto Rico, provincia de Misiones.

“Los juguetes debido a los componentes químicos que tenían y los materiales con los que estaban hechos, no eran aptos para la donación ya que representaban un riesgo para la salud”, explicó el juez federal Gallandat.  La destrucción de los artículos se dispuso ayer por la mañana y la carga total de juguetes era mayor a las 11.600 unidades aproximadamente.

 

Respecto del proceso de incautación, Gallandat comentó que muchas veces los juguetes que buscan ingresar de manera ilegal al país no atraviesan los controles normales de calidad y salud que deben tener. Por ende, al realizarse un estudio en estos juguetes se determinó la presencia de plomo, un componente nocivo para los niños.

 

“Ya se han comprobado que son nocivos para la salud sobre todo para quienes lo utilizan que son los niños. Entonces ante la información técnica de la Aduana de que estos juguetes no cumplían con los requisitos de seguridad no nos queda otra opción que proceder a su destrucción”, explicó.

 

Estos juguetes provenían de Paraguay, según indicó Gallandat. Si bien explicó que podían contar con un valor comercial en el mercado, definitivamente no estaban aptos legalmente para ser vendidos o comercializados. Ya que no sólo ingresaban como contrabando al país sino que también eran muy riesgosos para la salud.

 

Remarcó Gallandat que se procede a ejecutar esta decisión ahora, debido a que la comisaría de Corpus donde se almacenaban los juguetes necesitaba hacer uso del espacio que ocupaban las cajas. De esta manera, tras determinar su peligrosidad el día 29 de junio se firmó legalmente el permiso para su destrucción.

 

Según las identificaciones que realizó la Aduana se encontró un total de 11.690 artículos en cajas de cartón. Las mismas serán trasladas para llevar a cabo la quema de juguetes en Puerto Rico, las cuáles contienen: 6.651  a fricción, 1.791 muñecos humanos, 520 juguetes varios, 88 muñecos animales, 1.267 muñecos humanos y 1.373 juguetes varios que se encontraban depositados en esta Dependencia a disposición de la Aduana.

“Lleva un tiempo hacer todos los trámites administrativos para poder disponer de su incineración, pero por el apuro que se tenía supongo que en estos días nos estarán informando desde la Aduana que ya se llevó a cabo”, explicó el juez federal Gallandat.

 

 

 

En respuesta  a las críticas recibidas por la decisión de incinerar estos artículos, Gallandat remarcó que desde el Juzgado Federal de Oberá se realizan ayudas a la comunidad mediante donaciones, siempre que la legalidad y los objetos lo permitan. “Siempre que hay posibilidad de hacer algún tipo de disposición positiva, es decir, que sirva a la comunidad, tratamos de llevarlo a cabo. Considerando las herramientas que dispone la justicia para hacerlo”, indicó.

 

 

 

Respecto de otras causas similares, Gallandat comentó que el proceso de incineración es complejo especialmente en casos como estos donde los componentes que conforman los artículos son tóxicos. “Hay distintas cuestiones que atender dentro de cada causas que nos caen el Juzgado donde tenemos que ver cómo resolver si se dona o se quema de la manera más segura posible”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente Misionesonline