Tras su estreno absoluto en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Lourdes Hartkopf y María Belén Tavella regresaron al país con la felicidad de haber dejado todo y un poco más en las aguas de Enoshima, Japón.

 

La dupla argentina se ubicó en el vigésimo lugar, logrando 160 puntos en el total de las regatas y no alcanzaron a competir por una medalla. Sin embargo, dejaron todo y un poco más para representar de la mejor manera al país en la clase 470 femenina de vela.

Si bien a priori si sabía que iba ser complicado pelear por una medalla, debido al gran nivel de las otras regatistas, las argentina recibieron tres descalificación y eso complicó aún más ingresar a la Medal Race.

 

Formada en el  Yacht Club Posadas, de la mano de Nicolás Dasso, Lourdes cumplió el sueño de cualquier deportista: llegar a los Juegos Olímpicos. Sin embargo, su futuro es incierto ya que este fue su último campeonato juntas en 470 ya que el barco para los próximos juegos es mixto.

De igual manera, eso no preocupa a Lourdes quien está cumpliendo el aislamiento obligatorio en su departamento en Buenos Aires. A su vez, la misionera habla con sus familiares de la tierra colorada a través de un celular que le regalaban a todos los atletas olímpicos una vez que arribaban a Tokio. “Me traje el Samsung que nos dieron allá”, bromeó

 

“Estuvo muy lindo todo, volví muy contenta. Esperábamos que nos vaya un poco mejor pero por pequeños errores terminamos un poco atrás. No hay margen de error en este tipo de competencias”, contó Lourdes. Y añadió “de igual manera volvimos muy felices porque lo dimos todo, es una mezcla de sensaciones, se notó nuestro progreso y a la vez sabíamos que podíamos haber quedado más adelante”. 

 

Al estar en Enoshima y no en la Villa Olímpica de Tokio, Lourdes lamentó no haber sentido la sensación de cruzarse con los distintos deportistas que compitieron en los Juegos. “Me hubiese gustado una foto con Novak Djokovic  o con Diego Schwartzman, me encanta el tenis. También le hubiese pedido una foto a Facu (Campazzo)”, sonrió la posadeña.

 

“Fue un campeonato más, tenía el toque que estaban los de prensa, otras regulaciones más estrictas pero fue tranquilo. No nos sentimos presionados, lastimosamente no nos tocó estar en la Villa Olímpica, pero estamos felices. Fuimos una vez a la Villa pero solamente estuvimos dos horas”, contó

Según comentó la deportista olímpica, primero no caía que estaba yendo a representar al país en un deporte que mamó desde niña. Luego, cuando recibió el uniforme olímpico, se le puso la piel de gallina y recién allí tomó dimensión de lo que estaba por realizar. “Subimos al avión en Ezeiza y estaba nerviosa, ahí recién sentí lo que estábamos yendo a hacer. Un montón de gente nos escribía y nos decía que estaban mirando las regatas, no entendían nada de vela pero nos apoyaron”, dijo.

 

Pensar en un compañero para el mixto o trabajar el doble para estar con Belén 

 

Si bien pueden continuar navegando juntas en la clase 470, la realidad es que el barco para los próximos juegos olímpicos será mixto. Es decir, Lourdes y Maria Belén no podrían compartir el mismo bote.

 

De igual manera, Lourdes contó que si quieren pueden competir juntas pero en otra categoría 49er FX. “Es otro bote y más físico, es casi imposible que podamos competir allí, pero tampoco descartamos”, dijo.

 

“Si sigo en 470 debería cambiar de rol, yo soy tripulante y debería agarrar el timón. Porque por una cuestión genética, te conviene navegar con un hombre de tripulante y eso haría cambiar mi rol dentro del equipo. Todavía no estoy decidida si voy a cambiar o no”, anunció Lourdes

No obstante, la misionera no descartó la posibilidad de continuar compitiendo con María Belen en 49er FX pero que, ahora es tiempo de descansar y disfrutar de la familia.

 

La cultura, algo para imitar 

 

Por otro lado, Lourdes volvió a remarcar lo sorprendida que quedó con la cultura japonesa. Sobre todo con el respeto y con la amabilidad que tienen, aún sin entender nada.  “Fuimos a una clase para aprender a escribir en japonés, nos divertimos mucho, aprendimos y nos llevamos experiencias”

“La mayoría no habla ni un poco de inglés, pero son sumamente amables. Nos pedían fotos, nos atendían a la perfección, no me sorprendió porque ya conocía pero ahora fue tremenda la atención”, añadió.

 

Para finalizar, Lourdes dejó un mensaje a los misioneros e invitó a hacer deportes y luchar por sus sueños. “Si quieres enfocarte, puedes llegar a donde quieras”, describió.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente Misiones OnLine