Los niños habían pedido permanecer juntos.

En marzo pasado se informó sobre el lanzamiento de una convocatoria pública nacional para encontrarle una familia a cuatro hermanos de 6, 8, 12 y 17 años que estaban alojados hace un año en un hogar de Montecarlo, aunque son oriundos de Eldorado.

La medida fue tomada por el Registro Único de Aspirantes a la Adopción de Misiones (Ruaam) dado que se agotaron las búsquedas de adoptantes en la provincia y por consecuencia la Justicia recurrió al registro nacional.

Los hermanos habían dicho que no les importaba mudar su centro de vida a otra provincia, pero sí deseaban ser adoptados juntos y acompañados de su perrito, al que consideran parte de su familia.

Ahora se supo que los hermanos, y el can, fueron adoptados por una familia de Bariloche, Río Negro, y ya están en esa provincia donde arrancarán una nueva vida juntos.

“Los casos de adopciones múltiples (más de dos hermanos) son más frecuentes que lo que la comunidad se imagina. A veces esta posibilidad de convocatoria pública es la última oportunidad de estos niños de lograr esta parentalidad adoptiva y es así que trabajamos en red con otras provincias para articular la red federal de registros, hay que agotar la posibilidad de las familias misioneras y después buscar en otras jurisdicciones”, explicaron en su momento desde la Justicia misionera.

En ese sentido, el Hogar de Niños la Divina Misericordia de Jesús de Montecarlo quedó con un solo residente al que esperan conseguirle una familia que se haga cargo. Se trata de un joven de 19 años con discapacidad.Una vez que logren una familia para el chico recién volverán a recibir niños judicializados, como lo venían haciendo ya hace varios años.

Esto se debe a que desde la institución recordaron que el estatuto del centro de acogida permite la guarda de niños de 0 a 12 años, pero hasta hace un tiempo la Justicia enviaba al lugar menores que a veces superaban esa edad, lo que hacía complejo el trabajo.

Actualmente, la nueva comisión directiva trabaja en varios proyectos, uno de ellos es poder crear un hogar de día, brindar talleres para niños de la localidad y así también aprovechar la estructura edilicia de la institución.Nueva comisión“Hace tres meses comenzó a trabajar esta nueva comisión. Había cinco chicos, cuatro menores de edad y uno de 19 años”, señaló Gladys González, presidenta de la comisión directiva.

En esa línea, sostuvo que hasta que no se logre una familia que se haga cargo del joven no volverán a recibir menores.

“Mientras vamos a acondicionar el hogar, reorganizar tareas. Necesitamos conseguir alguien que se haga cargo de él porque el hogar no está preparado para chicos tan grandes, menos aún con alguna discapacidad, no contamos con un equipo para esas tareas”, comentó y aclaró que si tienen “asistencia de una psicóloga, nutricionista y pediatra, pero es solo para los pequeños”.

A lo largo de los años, las distintas comisiones directivas tuvieron inconvenientes con los chicos alojados, principalmente porque los jueces de menores enviaban niños que pasaban los 12 años y la convivencia y problemas de conductas complicaban la labor.

De a poco se pudo revincular a cada uno de ellos con sus familiares  y hace poco la Justicia autorizó la adopción de cuatro hermanos. Pero el joven con discapacidad, que está hace varios años allí, espera que alguien lo pueda sumar a su familia y brindarle la contención y acompañamiento necesario.

Ante esta situación se trabaja conjuntamente con el área de Niñez y Familia de la Municipalidad de Montecarlo, el Juzgado de Menores y la comisión para llegar a una mejor solución y así poder recibir nuevamente a niños judicializados, como lo estipula el estatuto de la institución.

El hogar funciona mediante el aporte solidario de los socios de la Cooperativa Eléctrica de Montecarlo (Ceml), que abonan 40 pesos por mes en sus boletas de servicio, el 3% de lo que se recauda mensualmente en impuestos municipales, cuotas societarias y ayudas de los vecinos en general.

El personal que actualmente trabaja en el hogar es sostenido por el municipio al igual que dos de las tres profesionales que forman parte del equipo interdisciplinario.

“Tenemos varias ideas en mente, pero en principio queremos reorganizar la institución, acondicionar el edificio y pensar en proyectos para los futuros niños que se alberguen y los niños de la comunidad”, finalizó González.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente El Territorio